Año I         CURSO 2010/2011                  Departamento de Dibujo
Un Homenaje y un reto
LAS MENINAS DE PICASSO

Por Daniel Andrades López 2º E.S.O. B

En 1957, cuando Picasso pinta su versión del famoso cuadro de velázquez no es tanto un homenaje al pintor sevillano como un reto que el malagueño hace a sí mismo y, a la vez, un acto de autoafirmación y de verificación de las potenciales de su propio lenguaje figurativo.

Picasso al pintar sus Meninas, mantuvo la misma actitud de independencia que había observado siempre frente a los maestros. Sin embargo, su dedicación durante esa década, a la interpretación de obras del pasado, y el carácter sistemático que adquirieron entonces, sus búsquedas, no pueden ser contempladas como una simple continuación de experiencias anteriores.

Todo lleva a pensar que, en esa época Picasso parece haberse sentido obligado a efectuar una revisión de su propio lenguaje, y a la vez afirmar su condición de máximo representante de la tradición pictórica occidental, figurativa en su esencia.

Picasso se sentía heredero a la vez de la tradición realista occidental y del espíritu que había  alumbrado la modernidad. A lo largo de los cuarenta y cinco cuadros de las meninas, Picasso jugó con la monocromía y con el color en estado puro.

En ocasiones recurrió  al poder del claroscuro y la fuerza del modelado para traducir el volumen en una forma aproximadamente tradicional; en otras, utilizó amplias masas planas de color derivadas directamente de los logros del  Cubismo Sintético pero en la que se introducen, aquí y allá, forma distorsionadas reminiscentes de las de sus pinturas de los años 30.

Para más información:
Museo Picasso de Barcelona
Las meninas de Picasso
Los personajes de las meninas
Las meninas de Picasso, homenaje de Richard hamilton